Las imágenes se propagaron velozmente por la red social para que todo el mundo pudiera ver a la actriz de Los Vengadores y Perdidos en Tokio recostada en una cama y tomándose selfies muy al natural.

Esta es la segunda ocasión en que la sex symbol sufre de un ataque cibernético, ya que en 2011 también fue víctima de una filtración de imágenes comprometedoras por parte del hacker Christopher Chane, actualmente condenado a 10 años de prisión por invadir y difundir la privacidad de Johansson.

Esa vez el pirata informático ingresó a las cuentas de correo de la artista y viralizó sus fotos sin ropa, como también lo hizo con otras famosas, como Christina Aguilera y Mila Kunis.

Vanessa Hudgens, Addison Timlin, Olstead Renee, Ali Larter o Busy Philipps también denunciaron también en su momento el robo de las instantáneas más privadas de sus Iphones y blackberries.

Lo que es un misterio es cómo han llegado esas instantáneas, que podrían valer millones de euros en el mercado de la prensa rosa, hasta estas páginas web alojadas en sitios tan diferentes del mundo. ¿Será verdad que esos piratas no lo hacían por dinero y sí por buscar notoriedad?