Ella no le contestaba, pero él insistía. Podría haberse sentido acosada por el hombre, pero sólo reía y bailaba.

Detrás suyo iba una amiga, también desnuda. En un momento aceleraron, quizás para alejarse del motociclista.

Entonces se produjo el inesperado desenlace: sin darse cuenta, la joven que llevaba la delantera se fue muy al costado de la carretera y tropezó.Sufrió un duro golpe.

Poco le importó al hombre, que en un gesto repudiable siguió andando como si nada hubiera ocurrido. “Se cayó”, fue lo único que atinó a decir.